Está a punto de participar en los JJOO y se acaba de recibir como ingeniero

Conoce la historía de Franco Dal Farra, quien está a punto de ir a los Juegos Olimpicos de Invierno del año que viene
26/09/2025

El barilochense Franco Dal Farra, reconocido atleta del Club Andino Bariloche en esquí de fondo, alcanzó un nuevo logro en su vida: se graduó como Ingeniero Electrónico en la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN), tras defender con éxito su tesis final.

A sus 25 años, Franco combina dos pasiones que exigen disciplina y constancia: el deporte de alto rendimiento y la formación académica. “No hay que elegir entre una cosa y la otra. Con esfuerzo y organización, se pueden llevar adelante ambas”, asegura convencido.

Dal Farra comenzó a esquiar a los cuatro años y desde 2010 representa al Club Andino Bariloche en esquí de fondo, disciplina en la que ya acumula seis títulos argentinos de mayores y más de 15 campeonatos nacionales entre pruebas de sprint y distancia. También se destacó en remo, donde fue campeón argentino junior en 2018.

Mientras competía, entrenaba y viajaba, Franco cursó y aprobó exigentes materias de la carrera de Ingeniería Electrónica. Su tesis, orientada al diseño e implementación de sistemas de control aplicados a giroscopios, fue la culminación de un recorrido que demandó años de esfuerzo sostenido.

“La universidad me brindó las herramientas para compatibilizar el estudio con el deporte. El plan de doble carrera de la UNRN fue clave para que pudiera cumplir en ambos frentes”, explica.

Con la mira puesta en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026, Dal Farra no descuida su mensaje hacia los jóvenes: “El deporte y el estudio no son excluyentes. No es deporte o estudio: es deporte y estudio. Siempre se puede, si hay compromiso y constancia”.

A FUTURO

En lo inmediato, Dal Farra ya planifica la temporada internacional con la vista fija en los Juegos Olímpicos de Milano-Cortina 2026. “Mi prioridad es 100% el esquí. Espero poder seguir compitiendo al más alto nivel durante ocho o diez años más, hasta alcanzar la madurez deportiva”, afirma.

Más allá de las medallas y resultados, lo que busca transmitir es un mensaje de superación y organización. “No hay excusas. El tiempo se puede administrar: el estudio no cansa las piernas y se puede aprovechar cada momento libre para avanzar en las dos cosas”, insiste.

Su ejemplo inspira tanto a jóvenes atletas como a estudiantes que buscan un equilibrio. “A algunos les costará más y a otros menos, pero siempre se puede. Lo importante es no rendirse y entender que deporte y estudio no son caminos separados, sino complementarios” finalizó. (Prensa CAB)